ZTE Quartz, opinión de un smartwatch que suena a éxito

ZTE Quartz reloj

El mercado smartwatch ha aflojado un poco en los últimos meses, pero sigue estando en primera fila en cuanto al tipo de dispositivo que puede convertirse en uno de los más útiles de los próximos años. Confiamos en que los fabricantes sepan exprimir las posibilidades de los buenos wearables y que terminemos sacándoles incluso más partido que a los smartphones respecto al hábito de uso. Y dentro de ese contexto, al menos para que se cumpla, lo que tienen que hacer las marcas es seguir pico-pala, pico-pala con la producción de nuevos modelos cada vez más atractivos. Es lo que ocurre con el ZTE Quartz, un dispositivo smartwatch firmado por un fabricante que ya había probado suerte y que ahora tiene nuevas ideas para intentar triunfar.

Definido como el smartwatch que te permitirá disfrutar de la mayor potencia en este tipo de dispositivo sin romper la hucha, este nuevo modelo viene cargado con Android Wear 2.0. Y después de haber visto de primera mano lo que puede dar de sí el sistema operativo de Google aplicado a los wearables lo que os podemos decir es una cosa: la evolución de los smartwatch va muy bien y cada vez irá mejorando.

ZTE Quartz, un smartwatch necesario

Hay empresas que cuando fabrican un dispositivo (o dos, o tres…) y no tiene éxito se retiran, abandonan su trabajo en este segmento y vuelven a aquello que conocen mejor. Por suerte, las grandes empresas (la mayoría) saben que los errores son necesarios para triunfar. La supervivencia no es sencilla en un mercado donde hay decenas de fabricantes creando sus terminales y hay que probar distintas ideas hasta que se da con la clave. ZTE tuvo un smartwatch que no consiguió tener demasiado éxito.

Se trató del ZTE Axon Watch, que llegó en el año 2015 y no dejó malas sensaciones, pero estuvo lejos de conseguir impactar con suficiente fuerza en el mercado. Uno de los problemas del dispositivo es que en términos operativos no lograba satisfacer. Utilizó el sistema operativo Tencent OS y no fue la mejor decisión del mundo. Pero en los inicios del mercado smartwatch esto fue habitual, dado que varios fabricantes tuvieron la idea de probar con sistemas operativos alternativos para no comenzar dependiendo de Android. ¿Qué pasó con el tiempo? Que vieron que por mucho que no quisieran tenían que depender de Android si querían obtener buenas ventas. Y eso que originariamente Android Wear, antes de llegar a la versión 2.0, tampoco era la plataforma soñada por los usuarios.

ZTE Quartz reloj

Al final ZTE ha necesitado el ZTE Quartz y adoptar el sistema operativo Android Wear 2.0. Ha sido obligatorio para que puedan buscar su hueco en el mercado. Y esto, y no es para barrer para casa en cuanto a la pasión que tenemos por Android, es un ejemplo adecuado en el que también van a tener que fijarse otros fabricantes. Dicho de forma simplificada: dejaros de marear la perdiz y trabajar con Android Wear 2.0 cuanto antes para lograr que este tipo de dispositivo llegue a tener un buen impacto entre el público.

Lujo de bajo precio

Cuando una marca nos dice que vamos a poder disfrutar de un dispositivo de lujo a bajo coste nos llevamos las manos a la cabeza porque nos da la sensación de que nos están vendiendo la moto. Al fin y al cabo lujo y low cost no son dos términos que se puedan unir, dado eque provocaría una paradoja y el mundo se desdoblaría a nuestro alrededor. Por eso cuando ZTE nos lo dice en relación al smartwatch nos mantenemos cuanto menos atentos a lo que nos están ofreciendo. Y sí, como siempre hay mucha palabrería de por medio, pero también hay que reconocer que tienen en sus manos un dispositivo que se ha ajustado mucho en términos de coste. Es decir, que no sabemos cuánto margen de beneficio tienen en cada smartwatch vendido, pero estamos seguros de que están sacrificándose bastante con el único objetivo de hacerle la vida difícil a la competencia (y nos referimos al LG Watch Sport y compañía).

El smartwatch de ZTE se define por la propia empresa como la mejor propuesta y la opción más adecuada para disfrutar de Android Wear 2.0. Un poco exagerado, pero bien, nos convence. También argumentan que es capaz de ofrecernos una experiencia de manos libres y gran calidad, sin que nos tengamos que preocupar de tener activa esa comunicación directa con el smartphone. Esta es una de las grandes ventajas que supone la entrada de Android Wear 2.0 y por lo que decíamos que era tan importante, dado que se marca un antes y un después entre los usuarios. Ya no hay que agobiarse, no hay que complicarse por tener que llevar el móvil en las manos. Todo es más independiente y por fin podemos irnos haciendo a la idea de que en el futuro solo iremos con el smartwatch y dejaremos el móvil en casa (o quizá incluso haya desaparecido).

Desde ZTE también remarcan que la batería de su reloj inteligente es una de las características en las que más hincapié han hecho. Saben que uno de los grandes problemas con este tipo de dispositivos radica en la duración de la batería, así que han dotado la de este modelo a una duración de un máximo de 36 horas. A nosotros en el momento en el cual se pasa de las 24 horas ya nos complacen, pero llegar casi a los dos días de duración es realmente positivo. Aún así, seguro que hay más de un usuario que se olvida de cargarlo. De todas formas, tenemos que mentalizarnos: para que los smartwatch tengan sentido tenemos que tenerlos siempre con batería y que lleguemos a entender que forman parte de nosotros.

ZTE Quartz correa

Especificaciones muy actuales

Con la ambición que tiene el ZTE Quartz debía contar con unos componentes técnicos que estuvieran a la altura de los relojes de la competencia aunque estos sean un poco más caros. ZTE resuelve la papeleta con elegancia y sin tener que disimular la presencia de algún elemento que no sea demasiado positivo. Cuenta con pantalla de 1,4 pulgadas, diámetro de 1,8 pulgadas y certificación IP67 para resistir agua y polvo (lo que está en la línea de la mayoría de smartphones certificados, dado que suelen tener IP68). Además, la pantalla tiene la protección que confiere una tecnología como la que proporciona Gorilla Glass 3 de Corning.

El procesador es un MSM8909w Qualcomm Snapdragon Wear 2100 de cuatro núcleos a frecuencia de 1,1GHz, con almacenamiento de 4GB y RAM de 768MB. Tengamos en cuenta que el procesador es específico para formato smartwatch, así que ha sido optimizado a fin de que aproveche la batería de la mejor manera posible. También está incluida la batería que antes comentábamos, que es de 500 mAh. Tiene cobertura Wi-Fi 802.11 b/g/n, Bluetooth 4.1, GPS y el repertorio frecuente de sensores con acelerómetro, giroscopio y barómetro. Se nos ocurren pocos detalles que haya que echar de menos en una comparación directa con uno de sus principales rivales en el segmento de relojes dotados de Android Wear 2.0.

Personalización a voluntad del usuario

Si hay algo que los smartwatch están consiguiendo es que los usuarios recuperen esas ganas que tenían antaño por personalizar sus dispositivos. Con los smartphone no sabemos qué nos ha pasado, pero cada vez tenemos menos interés en la personalización. Los tiempos de las melodías politono o midi en los móviles clásicos han pasado volando y ya no hay esa pasión por enseñarle al mundo lo que nos gusta o la forma en la que personalizamos. Ahora compramos cualquier carcasa y dejamos el tono del móvil o ponemos una canción que tengamos descargada. Antes había verdadera pasión. Y esto es algo que los smartwatch habilitan con la personalización del watchface y de las correas, dos aspectos donde el reloj de ZTE ofrece importantes posibilidades.

Poco a poco vamos a ir viendo un mayor interés por tener ese reloj soñado, ese reloj que manifieste nuestra personalidad y que haga uso de los rasgos que más nos gustan. En ZTE tienen muy en cuenta buscar ese compromiso del usuario y por eso se han volcado para que su nuevo reloj esté bien preparado para ello.

ZTE Quartz con Android

Una gran experiencia

Eso es lo que pretende el reloj de ZTE: proporcionar una gran experiencia a todos los usuarios. Nos parece que ha sido diseñado en su origen como un reloj inteligente que pueda ser el primero de muchos para personas que todavía no hayan tenido este tipo de terminal. Por eso se han cuidado todos los rasgos técnicos y se ha tratado de que el precio, que está por debajo de los 200 euros, no sea demasiado elevado. Tiene una amplia conectividad, lo que supone que podremos hacer todo lo que hacemos con el móvil en términos de comunicación (desde llamadas hasta mensajes de texto o mantener una conexión completa).

Se supone que si todo sale bien habrá muchas personas que querrán comenzar a tener smartwatch de forma habitual solo para ir aprovechando las distintas funciones que vayan saliendo. Esa es la ruta que quieren recorrer los fabricantes para conseguir que toda la inversión que han realizado tenga sus frutos y que sea un tipo de dispositivo con el cual puedan obtener más beneficios en el futuro. No vamos a deciros que compréis el ZTE Quartz a ciegas, pero si estáis dándole vueltas a la idea de tener un smartwatch sí os recomendamos que probéis este modelo con Android Wear 2.0, porque de verdad que ofrece un buen rendimiento. Para ZTE ha sido un buen reenganche que asegura que en el futuro aún serán capaces de sorprendernos más a medida que sigan trabajando con el sistema de Google optimizado para dispositivos wearable.

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