La fragmentación de Android y el escaso crecimiento de Nougat

Android estadísticas

Hay pocas cosas técnicas que nos gusten más que analizar el estado en el que se encuentra el sistema operativo Android, los porcentajes de instalación y la forma en la que sus distintas versiones progresan. También aprovechamos estos análisis que hacemos de ciento a viento para aportar nuestro punto de vista de la dirección que está marcando la plataforma, dado que en los últimos años se han registrado algunos cambios que son un buen indicador de lo que ocurrirá en el posible futuro de Android. La plataforma sigue con el problema de la fragmentación, pero podría superarlo si se produce pronto un punto de inflexión. No obstante, no adelantemos acontecimientos y comencemos desde el principio para ver todo lo que se cuece alrededor del sistema de Google.

Android Nougat no lo consigue

La realidad, nos guste o no, es que Android 7 Nougat no está pegando. Si esto fuera un combate de boxeo versiones previas la habrían dejado K.O. Demasiado pronto. Normalmente esperamos un tiempo prudencial para ver cómo la actualización de turno despega, pero con Nougat la cosa está siendo dura. Seis meses después de su lanzamiento oficial esperábamos que hubiera avanzado un poco más y que estuviera haciendo presión con sus novedades y características renovadas. Pero se aprecia ciertos síntomas de agotamiento entre los fabricantes que han llevado a retrasar algunas actualizaciones y esto está afectando de forma considerable a la cuota de mercado. Las actualizaciones frecuentes funcionan si todos los ejes que forman el proceso están activos de manera simultánea, pero si la situación se descontrola no habrá nadie que pueda levantar la próxima actualización de Android.

Nougat, no sabemos porqué, está teniendo un camino mucho más complicado. Es verdad que no se está hablando tanto de la actualización como de la anterior. No ha estado bañada en polémica ni tampoco ha tenido unos cambios sorprendentes. Quizá todo ello le haya acabado faltando. La cuestión es que en estos momentos, jugando con cifras recopiladas hasta abril de 2017, no vemos que la situación sea demasiado positiva y si todo sigue al mismo ritmo hablaremos de una necesidad imperiosa de introducir algún cambio en la filosofía de actualizaciones de Google. En la actualidad la versión 7.0 Nougat dispone de una cuota de mercado del 4,5%, lo que supone un aumento del 2,1% respecto al análisis previo. Y aunque es una buena noticia ver que la cifra está aumentando, no lo es tanto comprobar que el progreso es excesivamente lento. Por su lado, Android 7.1 se queda estancado con un 0,4% en el cual no hay cambio alguno.

Android proceso multitarea

Android Lollipop

Mientras tanto la versión que sigue reafirmando su liderazgo es la actualización Lollipop. Android 5 con sus dos versiones 5.0 y 5.1, es la que más móviles ocupa. Según estos últimos datos la versión 5.0 tiene un porcentaje del 9%, lo que ha significado una bajada ligera respecto al 9,4% del ejercicio anterior. Y la actualización 5.1 goza de un excelente 23% con una bajada que solo ha sido respecto al 23,1% que tenía anteriormente. Sí se aprecia que habrá bajada progresiva, pero estamos hablando de Android 5 Lollipop, ni siquiera de la sexta gran actualización de la plataforma. En este sentido se puede apreciar que hay algo que falla seriamente en el organigrama de Android. Sumando las dos versiones de Lollipop tenemos una cuota del 31% que está por encima, aunque no por demasiado, de la que suma Android 6 Marshmallow. En cualquier caso, las cifras asustan.

Marshmallow y otras versiones

No nos olvidemos de Android 6.0, actualización que tuvo menos división interna en su momento y que funcionó mejor que lo que está haciendo Nougat. Con la sexta gran versión de Android apreciamos cierta estabilidad. Haber llegado a superar el 30% con una sola versión es una cifra muy positiva por mucho que en el último mes también haya dado un pequeñísimo bajón, dado que ha pasado del 31,3% al 31,2%. Este cambio no es significativo y dependiendo de cómo actúen los fabricantes incluso podría llegar a rectificarse en el próximo análisis, dado que durante las últimas semanas nos hemos encontrado con algunos móviles y tablets que llegarán pronto a las tiendas no con Nougat, sino con Marshmallow.

La gran mayoría de versiones de Android han reducido sus cifras este mes, lo cual es una buena noticia, sobre todo en el caso de las versiones más antiguas. De la generación del 2 solo nos queda Gingerbread, que sumando de la edición 2.3.3 a la 2.3.7 ha caído a un 0,9% de la cuota respecto al 1% que tenía anteriormente. Nada espectacular. El mismo tipo de caída lo ha tenido Android 4.0 Ice Cream Sandwich, bajando también al 0,9%.

En mejor situación se encuentra Android 4 Jelly Bean que de la actualización 4.1 a la 4.3 suma porcentajes del 3,5%, 5,1% y 1,5% respectivamente (en el medio está la 4.2). El gran salto se produce con Android 4.4 KitKat, porque parece que la barrita de chocolate sigue siendo demasiado suculenta y nadie quiere sacársela de la boca. Un 20% de la comunidad de usuarios tiene sus dispositivos con esta versión de la plataforma de Google. Es verdad que el pasado ejercicio el porcentaje que tenía era del 20,8%, pero la caída no ha sido ni siquiera del 1%, así que no podemos estar hablando de una bajada de gran nivel. Luego ya llegamos a Lollipop, Marshmallow y Nougat, versiones de las que ya hemos dicho todo lo que había que comentar.

Android robots

Entendiendo los datos

Es posible que algunos nos digáis que Marshmallow a estas alturas el año pasado se encontraba en una situación similar. No es mentira. Pero a veces importa algo más que lo que hace la nueva actualización, dado que la situación de las que se encuentran detrás también es muy relevante. Marshmallow acaba de bajar por primera vez, dado que ningún mes había tenido caída. Como decíamos antes, habrá que ver si es una tendencia o si simplemente ha sido un caso aislado, dado que vemos el mercado demasiado nervioso por la adopción de Android.

Otro aspecto a tener en cuenta es que los datos son tan positivos porque Google está dejándose la piel o al menos intentándolo con los Google Pixel. Estos son los que han empujado las cifras de Nougat y los que tienen parte de la responsabilidad de que esté donde esté. Son cifras válidas como cualquier otras, pero la situación hace pensar que quizá haya que hacer algo más para que los usuarios de Nougat no se sientan tan solos alrededor de un mundo en el cual la mayoría de los móviles y tablets tienen versiones precedentes de Android. Porque al fin y al cabo se trata de conseguir la mayor unidad posible para que todos los dispositivos remen al unísono y Android pueda seguir derribando barreras al tiempo que crece y evoluciona. Este concepto, por desgracia, no parece que le haya llegado al oído a todos los ejecutivos y fabricantes asociados con las actualizaciones de Android.

Y pronto llega Android O

La versión de preview de Android O ya está disponible y nos parece todo demasiado acelerado y de repente. No es raro que se haya lanzado esta edición, pero creemos que con cada actualización de Android el sistema operativo está teniendo menos tiempo para hacer lo que tiene que hacer. Llegará un momento en el que el sistema de actualizaciones explotará por un lado o por otro. No creemos que esto pueda durar más tiempo tirita tras tirita y quizá sea algo bueno que cambie el status quo de Android respecto a la forma en la que está repartido en la industria móvil.

Muchas son las voces expertas que han asegurado que Google tiene un problema que arrastra actualización tras actualización con Android. Entendemos que están intentando hacerlo lo mejor que pueden, pero ya estamos en la séptima gran actualización y en vez de remontar los traspies, lo que se está haciendo es sumar otros añadidos que hacen el problema más grave. Si como decimos hubiera un punto de inflexión, un momento en el cual se diera un fuerte golpe en la mesa y se sentenciara a que todos los fabricantes se reunieran alrededor de una versión de la plataforma, entonces podríamos hablar de algo diferente.

Android sistema

Una opción podría ser saltarnos una letra o retrasarla. Android O ya está en camino y difícilmente Google esperará a comercializar la versión supuesta de Oreo. Comercialmente sabemos que esta colaboración con la marca de galletas dará mucho de que hablar (aunque sean unas galletas que Donald Trump dijo no volver a comer nunca). Pero ¿es lo mejor? Si Google aplaza una actualización y espera a que los fabricantes se unifiquen, reuniendo el grueso del mercado (digamos al menos un 60% o 70%) podríamos comenzar a recorrer un camino más estable. La siguiente versión se debería mantener el tiempo necesario para unificar de nuevo a los fabricantes. Esto no sería malo, pero actualizar Android menos de la cuenta implicaría un sacrificio: la tecnología.

En parte, si Android se actualiza cada año y sigue incorporando dulces y letras nuevas, es porque cada versión adopta lo último de lo último y supone lo que necesita el sistema operativo para estar al día. Si retrasan una actualización se quedarán un poco por detrás, o al menos se arriesgarán a ello. ¿Compensaría? Esa es la duda que tenemos por la cabeza y que nos cuesta responder. Son los ejecutivos de Google quienes posiblemente tendrían que hacer cuentas para ver qué es lo que les interesa más en este tipo de contexto. Nosotros creemos, por desgracia, que todo va a seguir igual y que después de Android O habrá otra actualización y otra y otra y otra de forma anual sin que nada cambie alrededor de la plataforma. Por desgracia, todo se puede ir a pique si no controlan y mejoran la fragmentación que sufre la plataforma.

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