Hacer fotos con el móvil, consejos fundamentales

Fotos con el móvil

A diario hay muchas actividades que realizamos con el móvil, una gran mayoría de ellas de manera común. Nos hemos acostumbrado a entrar en nuestras redes sociales favoritas con el smartphone, a jugar a los juegos de moda (¿alguien ha dicho Pokémon Go?) o a escuchar música en streaming. Lo que también hacemos es usar la cámara. Es inevitable. El saber que tenemos una cámara accesible en todo momento es una auténtica locura para quienes recuerdan los días en los que era necesario llevar una cámara independiente a todas partes. Por eso a menudo y casi sin planteárnoslo hacemos fotos y fotos, o incluso vídeos. Hacer fotos con el móvil es lo más común y algo en lo que todos coincidimos en mayor o menor medida, motivo por el cual unos consejos siempre van bien.

Hacer fotos con el móvil, el uso de apps

Usar el smartphone para hacer fotos es mucho más que simplemente enfocar con el visor de la cámara y darle al botón. Si queremos aprovechar realmente este tipo de función de nuestro móvil tenemos que acostumbrarnos a saber que después de hacer la foto todavía queda trabajo por hacer. Para dar respuesta a esto lo que debemos hacer es prepararnos con las mejores herramientas. Por eso recomendamos buscar una aplicación de edición de fotos que nos permita alterar las imágenes de forma positiva, remarcando pequeños detalles, usando filtros que ayuden a dar más fuerza a las imágenes y creando una mejor combinación de contraste y brillo. Las fotos pueden ganar muchos puntos de interés si las editamos con las aplicaciones adecuadas.

Por ejemplo, si nos gustan las fotos divertidas nos beneficiaremos de forma notable si utilizamos apps que nos permitan ponerles stickers a las imágenes o cualquier tipo de emoji. Esto hará que sean más curiosas, sobre todo si pasamos las fotos también por una app que nos de la opción de poner texto, lo que puede llevar a que hagamos auténticas postales de vacaciones. En general las apps de edición tienen que ser grandes aliadas del fotógrafo que usa su móvil, sin abusar al nivel de modificar las caras o el aspecto de las personas que aparecen en las imágenes, pero beneficiándose de todo aquello que tienen para ofrecer. Lo idóneo sería que tuviéramos una sola app para editar las fotos, pero en ocasiones es posible que lleguéis a necesitar dos distintas, especialmente en lo referente a los stickers, emoticonos y todos esos añadidos que no suelen estar presentes en aplicaciones “más serias”.

Cámara de HTC

Niégate al uso del zoom

Hay algunas funciones de los móviles a las que nos hemos acostumbrado y que mientras las usamos nos hacen pensar que estamos haciendo algo bien. El zoom es una de ellas. Si hacemos una foto y hay algo en la lejanía nuestra primera idea es hacer zoom “porque no lo vemos bien”, usamos los dedos y acercamos la imagen. ¿Pero sabéis que estamos cometiendo un error? Al hacer zoom lo que estamos haciendo es aumentar de manera artificial el punto de mira de la cámara, ampliando la zona en la cual nos estemos enfocando, pero de una forma no recomendable. Al hacerlo reducimos la calidad de imagen de la fotografía y nos quedamos con un resultado final que no se encuentra a la altura de las expectativas. ¿No os habéis fijado en que las fotos con zoom no se ven demasiado bien? El motivo de ello es que el móvil no está preparado para ese tipo de uso fotográfico.

Si nos decís algo como “con la cámara digital lo hago y queda bien”. A eso os responderemos que sí, que es natural que eso ocurra. Las cámaras DSLR, que son el estándar en el mercado, están preparadas para que podamos usar el zoom sin que la imagen final se vea alterada por una pérdida de calidad. A veces a los entusiastas de los móviles nos gusta chinchar a los frikis de las cámaras diciéndoles que para qué queremos usar una cámara cuando tenemos un buen smartphone con un montón de megapíxeles. Ellos a veces se quedan sin argumentos y otras veces nos recuerdan que nuestro sistema de zoom es bastante malo. Tienen razón, para qué vamos a engañarnos. Hay dos opciones/alternativas para los momentos en los que creemos que vamos a necesitar el zoom.

La normal y fundamental es que nos movamos nosotros hacia el objetivo al que queremos hacer la foto. Esto nos ahorrará el zoom, aunque está claro que no podremos hacerlo si nos encontramos en determinados lugares. Por ejemplo, no podremos acercarnos si hacemos una foto delante del agua o en una montaña. Mucho cuidado no nos caigamos y tengamos un accidente. En ese tipo de casos hay que recurrir a la segunda opción: el recorte. A veces pensamos que si hacemos una foto demasiado lejos luego no se verá nada, pero esto va a depender en gran medida de la cámara que tenga nuestro móvil. Si es buena podremos hacerla a lo lejos y luego recortar la zona que nos interese. Será como un zoom a posteriori, evitando la reducción de calidad en la imagen, dado que al fin y al cabo la resolución que se obtiene con los móviles actuales es enorme.

El flash tampoco mola

Fotos con doble cámara

Ya nos hemos quitado el vicio de usar zoom, así que ahora tenemos que seguir perfeccionando nuestras habilidades y el aprovechamiento de la cámara. En este caso lo que vamos a hacer es dejar de usar el flash, otro recurso manido que deberíamos dejar de lado. Recurrimos al flash como medida ante situaciones complicadas en las que no tenemos la luz suficiente para hacer la foto que deseamos. Pero lo que estaremos haciendo con el uso del flash será jugar totalmente en nuestra contra. Porque el flash, amigos míos, no es nuestro amigo, sino más bien todo lo contrario. Tendremos que intentar evitarlo por todos los medios y buscar alternativas. La mejor opción es que nos agarremos a la poca luz natural que se encuentre disponible donde nos encontremos. Por ejemplo, si nos hemos metido en un restaurante y estamos a media tarde, cuando todavía quede algún rayo de luz, será importante que intentemos aprovechar la poca luz que haya para hacer las fotos con el smartphone. Esto es recomendable para inmortalizar la comida que vayamos a comernos o por si queremos hacernos un selfie.

Y si está demasiado oscuro porque ya sea de noche es mejor una luz artificial que la que produce el flash de nuestro teléfono. Eso incluye una lámpara que haya en el restaurante o hasta una vela. Este tipo de recursos nos puede llevar a conseguir unas fotos realmente bonitas, tal y como si estuviéramos usando filtros curiosos de los que hemos hablado antes.

No te lo pienses

Uno de los problemas con los que nos encontramos cuando hacemos fotos es no encontrar el momento adecuado para inmortalizar la imagen que estamos buscando. Por eso lo que tenemos que hacer es no pensar demasiado en ello. No queramos sentirnos como profesionales de la fotografía haciendo esto, porque los resultados serán peores de lo que esperamos. Tampoco os decimos que no enfoquéis, pero si os pasáis dos minutos intentando ver el ángulo idóneo para cada imagen lo que ocurrirá es que acabaréis sin hacer la foto o con una imagen mala en comparación a lo que podríais haber conseguido.

Otra buena opción es usar el modo ráfaga, que se convierte en la opción para los más indecisos. Con este modo de disparo realizamos una serie de fotografías con rapidez de un mismo instante para que luego tengamos la oportunidad de tomar la decisión sobre cuál es la que más nos gusta. Es más que probable que algunas de esas fotos no terminen siendo demasiado buenas y que luego solo uno o dos planos entre todas nos acaben complaciendo. Eso es parte de lo que suele ocurrir con las ráfagas. Pero también es verdad que es una forma de que siempre haya alguna foto que sea justo lo que queríamos obtener. Lo malo luego será tener que descartar las demás imágenes, algo que quizá se hace un poco pesado a la larga.

Hacer fotos de noche

Un buen ejemplo siempre compensa

Y como consejo primordial, y esto os lo decimos de forma muy sincera, es bueno que os fijéis en personas que ya dominan el arte de hacer fotos con el móvil. No tenéis porqué iros a la cuenta de Instagram de los maestros de la fotografía, ni tampoco seguir las cuentas de usuarios que se creen dioses de la imagen. Pero sí hay cuentas de redes sociales como la mencionada donde veréis fotos muy bien hechas y en las que aprenderéis a utilizar filtros como auténticos profesionales.

El aprendizaje es algo que nunca debe detenerse, porque poco a poco iremos viendo que cada vez tenemos más destreza haciendo fotos y que los resultados son mejores. No creamos que ya lo sabemos todo sobre la fotografía con el móvil, dado que es poco probable que llegue ese día. Hoy por hoy los dispositivos smartphone son terminales ideales para que perfeccionemos nuestra habilidad con las fotos y que nos ofrecen grandes posibilidades también en términos de grabación de vídeo.

Sobre las mejores cuentas a seguir no solo es bueno que nos fijemos en las que publican fotos bonitas y llamativas, sino también en las que incorporan tutoriales que detallan paso a paso lo que debemos hacer para conseguir determinadas fotografías. Así podréis demostrar que con el móvil, salvo por algunas limitaciones, tendréis en vuestras manos uno de los mejores dispositivos para hacer fotos con el móvil, aunque lógicamente todo dependerá de qué capacidad de cámara tengáis a vuestra disposición.

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