La historia de los Galaxy S, repaso a unos smartphones de leyenda

Galaxy s2 móvil

Estamos preparándonos para la presentación del nuevo Galaxy S8 y eso significa que pronto podremos tener en nuestras manos uno de los smartphones más revolucionarios del momento (al menos teóricamente). Como antesala a esta presentación hemos querido hacer un repaso exhaustivo de lo que ha significado la gama Galaxy S desde sus orígenes en 2010 hasta la actualidad. ¿Qué es lo que ha llevado a que se convierta en la gama en la que se fijan otros fabricantes para crear sus propios móviles?

Galaxy S, todo comienza en 2010

Han pasado 17 años desde que el primer Galaxy de Samsung se lanzara en las tiendas. En este margen de tiempo hemos visto cómo estos smartphones han evolucionado de manera considerable, con algunos modelos más destacados y otros menos, pero todos ellos igual de exitosos. Cuando llegó el primer modelo de Galaxy el mercado smartphone estaba en una situación muy distinta a la actual. Por aquel entonces el iPhone daba sus primeros pasos y la única marca que fabricaba con Android era HTC. Como esta marca no lograba el impacto que tenía el iPhone, Samsung pensó en adoptar un rol más ambicioso y agresivo. Por ese motivo lanzó su Galaxy S en más de 100 países al mismo tiempo. La intención era que todo el planeta pudiera disfrutar del móvil a la vez. El plan le salió bien y en todas las regiones del mundo había personas que deseaban tenerlo, lo que llevó a crear un boom internacional.

Las especificaciones del primer Galaxy destacaban, pero hoy día han quedado desfasadas. Tuvo una pantalla de 4 pulgadas, carcasa rectangular de plástico, muchos botones en el diseño y combinación de cámaras con sensor de 5 megapíxeles en la parte trasera y de 0,3 megapíxeles en la frontal. Llegó con Android 2.1 Eclair, pero el apoyo de Samsung ayudó a que se siguiera actualizando hasta la versión 2.3 Gingerbread. Su batería de 1500 mAh era bastante horrible según los estándares actuales.

Galaxy S2, ya estamos en 2011

Poco después de la salida del primer Galaxy S ya estaban ocurriendo dos cosas. El iPhone mantenía su popularidad, pero al mismo tiempo Samsung estaba extendiendo la buena imagen de esta gama. El primer modelo lo compraron unas pocas personas, pero estas hablaron tan bien del terminal que el Galaxy S2 recibió una enorme popularidad. Todo el mundo hablaba de tener un Galaxy, así que las ventas mejoraron y comenzó a competir contra el iPhone. A Apple le había salido un digno rival.

De las 4 pulgadas se pasó a las 4,3 pulgadas. También mejoraron mucho las cámaras. El sensor trasero pasó a ser de 8 megapíxeles y el frontal se quedó en 2 megapíxeles. Samsung dobló la duración de la batería y mejoró el diseño. En seis meses había vendido 10 millones de unidades y se ha seguido actualizando hasta Android 6.0. Tal y como en la actualidad hemos visto volver el Nokia 3310, es posible que en el futuro veamos regresar el Galaxy S2, porque de verdad marcó una época.

Galaxy S4 móvil

Galaxy S3, el modelo de la resaca

Después del gran papel que hizo el Galaxy S2 estaba claro que su sucesor también conseguiría un fuerte impacto, sobre todo en el proceso de reservas. Después se fue viendo que la situación era resacosa. El modelo previo había sido espectacular en muchos sentidos y Samsung se había puesto el listón demasiado alto. Era 2012, Samsung se enfrentaba en los tribunales a Apple (en una lucha que sigue hoy día) e intentaba mejorar el diseño del móvil. Cambió el agarre para que se nos cayera menos al suelo y la pantalla volvió a crecer.

Se puede decir que Samsung fue una de las empresas que dio inicio a la tendencia de aumentar los tamaños de pantalla de sus móviles generación tras generación. Si en la versión anterior ya había llegado a 4,3 pulgadas ahora el móvil pasó a las 4,52 pulgadas. El cambio no era significativo, pero sí que suponía otro incremento a tener en cuenta. La versión de Android que incorporó fue la 4.0 Ice Cream Sandwich, pero incorporó la interfaz de usuario TouchWiz Nature. Era el inicio de otra tendencia frecuente en dispositivos de la compañía que haría que se recortaran distancias con la tecnología que Apple incorporaba en el iPhone. También fue el momento de debutar funciones como S Beam y S Voice, aunque no todas consiguieron el mismo éxito que sus funciones paralelas en los móviles de Apple.

Galaxy S4, el salto evolutivo

Era el año 2013 y nos encontrábamos rodeados de móviles más parecidos a los de hoy día. Con el Galaxy S4 se produjo el salto evolutivo que necesitaban los smartphones de la época. Apple y el iPhone 5 obligaban a ello. Si antes habíamos conocido la interfaz TouchWiz en este caso tuvimos una interfaz todavía más potente y funcional. Las mejoras realizadas también se complementaban con el aumento de la pantalla, que llegó hasta las cinco pulgadas. En cuanto al sistema Android, se plasmó en la versión 4.2.2 Jelly Bean y la cámara sorprendió con un sensor trasero de 13 megapíxeles que incorporaba la función Dual Shot.

Usar este terminal de verdad cambiaba las cosas respecto a los Galaxy anteriores. Había funciones muy mejoradas, un rendimiento más efectivo y proporcionaba unas sensaciones realmente positivas. Las ventas fueron muy altas porque el sector reconoció el buen trabajo realizado por Samsung. La compañía tuvo espacio y flexibilidad para introducir otros pequeños rasgos que en ese momento resultaban imprescindibles. Termómetro, monitor de humedad o barómetro eran algunas de estas características que no podían faltar en el Galaxy del momento. Dejó huella como uno de los Galaxy S más exitosos tanto en ventas como en rendimiento y novedades.

Galaxy S5 móvil

Galaxy S5, un primer tropezón

Año 2014, momento del primer tropezón. Samsung estaba subida en lo más alto de la ola y no pensaba que el mercado le podía dar la espalda en el lanzamiento del nuevo Galaxy. Pero el dispositivo no recibió el apoyo ni del público ni de los especialistas. Samsung no hizo tanto como pudo en términos de diseño y el HTC One M8 le superó en muchos aspectos, por no decir que el iPhone 6 se puso muy por delante también. La empresa coreana intentó que todos los elementos principales del móvil estuvieran por encima de lo que ofrecían sus rivales. El problema es que intentó hacer demasiado con poco margen de flexibilidad para que todos los rasgos jugaran en equipo. La cámara trasera, por ejemplo, fue de 16 megapíxeles, muy por encima de los 8 megapíxeles del iPhone 6.

Había más características necesarias en 2014, como el lector de huellas dactilares o el monitor de ritmo cardíaco. Todo eso tenía que estar sí o sí en el móvil, sin ser un dato a destacar, pero tratándose de funciones imprescindibles. La pantalla no pasó de 5,1 pulgadas y el sistema Android comenzó en la versión KitKat. Fue un móvil que representó una serie de especificaciones interesantes y de elementos muy atractivos, pero el conjunto general no estaba a la altura de lo que debería garantizar Samsung. Además, hay que decir que tuvo un avanzado sistema de resistencia al agua.

Galaxy S6, revolucionando el móvil

Después del batacazo que significó el modelo Galaxy S5 Samsung se puso manos a la obra para mejorar los resultados y conseguir dar un paso adelante. Eso es lo que hizo el Galaxy S6, que llegó con el acompañamiento de la versión Edge que tomaba de referencia la popularidad del Galaxy Note Edge. La pantalla fue de 5,09 pulgadas, se proporcionó un mayor espacio de interacción y el diseño dejó muy buena sensación por la novedad de este recurso. Se volvió a pulir el diseño para que fuera más fácil de usar, se introdujo una versión de Gorilla Glass más avanzada y las críticas recibidas por la interfaz TouchWiz fueron respondidas con un cambio radical.

El sistema Android se implantó en la versión 5.0.1 Lollipop, creando una buena dinámica en combinación con la interfaz de usuario de Samsung. Un procesador de ocho núcleos Exynos 7 ayudó a que el rendimiento fuera extremadamente eficiente. Pero se volvieron a cometer algunos errores. La batería tuvo una capacidad inferior a la que se había visto con anterioridad en la misma gama y se prescindió de la ranura donde introducir tarjetas de memoria en formato microSD. Es verdad que hubo más versiones de almacenamiento entre las que elegir, pero no dejó de ser un aspecto que podía haberse mejorado y que dejó malas sensaciones. Por otro lado, la resistencia al agua del modelo previo desapareció.

Galaxy S6 móvil

Galaxy S7, casi la perfección

Como móviles los dos Galaxy S7 fueron épicos, fantásticos, completos y difíciles de superar. Pero el marketing no funcionó tan bien como se podría haber imaginado y estos terminales no convencieron a las masas. Samsung siguió sufriendo el efecto de que su modelo estrella no capturase el interés del público global de una forma tan contundente como podría haber ocurrido. En combinación de diseño y características fue uno de los smartphones más destacados y una recomendación indudable.

También tuvo dos versiones, dado que la edición Edge fue tan bien recibida que siguió llegando a las tiendas. El modelo normal tenía una pantalla de 5,1 pulgadas y en la versión Edge se subió hasta las 5,5 pulgadas. También se introdujo una revisión en el uso del móvil, en la forma en la cual nos introducimos en el mismo por medio de una interfaz de usuario muy bien personalizada. Se recuperó la resistencia al agua que el móvil había olvidado en el Galaxy S6 y también volvió el espacio para introducir tarjetas de memoria microSD que ayudaban a superar los límites del volumen de almacenamiento.

Y todos estos rasgos del Galaxy S7 y de la gama Galaxy S se van a plasmar también en el próximo Galaxy S8 que se presenta dentro de unos días. ¿Tenéis ganas por saber cómo será el nuevo smartphone de Samsung? La respuesta la tendremos en breve.

Compartir en Google Plus

Acerca de Alulus

avatar de autor

  • WordPress Comentarios
  • Facebook Comentarios