Magikarp Jump, análisis del nuevo fenómeno de Pokémon

Magikarp Jump juego

Que Magikarp Jump es una de las sensaciones del momento es algo indiscutible. Es uno de esos fenómenos efímeros que pasan por el mercado móvil con tanto éxito que nadie puede resistirse a instalarlo. Pasó con Flappy Bird, juego que en poco tiempo hizo millonario a su creador y que hoy día no recuerda “nadie”. Y en este caso ha pasado con un juego del universo Pokémon, algo que no suele ser común, porque a las grandes empresas no se les suelen ocurrir ideas tan virales. Pero esta vez hay que aplaudir a The Pokémon Company porque ha tenido una idea tan surrealista y absurda que ha terminado convirtiéndose en viral. Y justo ahora estamos en medio de su momento de gloria, motivo por el cual debes haber llegado a este artículo. ¿Sabes qué? Tienes por delante un montón de diversión con el que está considerado el pokémon más inútil de la historia (pero te queremos pez inútil).

Magikarp Jump, tonto pero eficaz

Los juegos virales suelen ser bastante tontos, sin que nadie se ofenda. Por mucho tiempo que invirtiéramos en el mencionado Flappy Bird hay que reconocer que era una chorrada de aúpa. Eso no impidió que jugáramos durante horas para intentar sobrevivir a los muchos obstáculos con los que nos encontrábamos. No tenía ninguna profundidad, y eso mismo es lo que le ocurre a Magikarp Jump. Pero tampoco la necesita.

El objetivo en este juego es criar magikarps, entrenarlos y acompañarles en la participación en la liga de saltos. El primer magikarp que criemos no será, ni mucho menos, el mayor campeón. Tenemos un largo camino por delante hasta que consigamos alcanzarnos en las primeras posiciones, pero en realidad la misión que nos tenemos que plantear cuando jugamos no es la de llegar y terminar el juego a las primeras de cambio. Porque empezar una y otra vez es parte del atractivo absurdo de la propuesta, donde podemos ir pasando de generación en generación de magikarp mucho antes de lo que podríamos preveer. El motivo de esto es que nunca se sabe qué puede ocurrir.

Vamos, que los magikarps no son pokémon que se puedan sentir seguros precisamente. Habrá momentos de la partida en los que se produzcan eventos especiales en los que tendremos que tomar decisiones. ¿Vamos a echar un vistazo en algo que ha resultado de nuestra curiosidad? ¿nos dejamos llevar por la corriente? Cualquier cosa puede terminar con la vida de nuestro pokémon. Os aseguramos que la primera vez que un pájaro se os lleve al pokémon os vais a reír en el 100% de los casos. Es inevitable no hacerlo. Adiós magikarp, ¡fuiste querido por tu entrenador! Por suerte, cuando se va un magikarp, conseguimos otro y seguimos con el proceso.

Lo mismo ocurre en las ligas cuando su nivel de poder ya no puede llegar más lejos y no es suficientemente capaz de seguir intentándolo. En ese momento el magikarp disfrutará de la jubilación y los iremos acumulando en nuestro escenario personal, un vivero en el que también aparecerán otros pokémon como invitados. El siguiente magikarp podrá ser más poderoso y así llegaremos más lejos. Generación tras generación, repetición tras repetición, iremos viendo progreso poco a poco. La diversión está asegurada aunque nosotros mismos nos digamos “esto es una chorrada y no perderé el tiempo con ello”.

Magikarp Jump Android

Humor ante todo

A los japoneses les encanta reírse de sí mismos y de todo lo que les rodea. Darle importancia o seriedad a las cosas no está en su naturaleza. Y lo que podría parecer cruel: tener a Magikarp como protagonista, aquí se convierte en una broma disparatada. El pokémon más inútil de la historia protagoniza incluso su propia canción en la que una letra delirante resume bien lo que todos hemos pensado alguna vez sobre esta criatura. Os dejamos el vídeo en este mismo artículo porque queremos que lo veáis y que seáis capaces de pillar el hilo del humor absurdo del juego. Y tal y como dicen en el vídeo, es verdad que la evolución de Magikarp es extremadamente poderosa, ¿pero no resulta tedioso el proceso de llegar a ello?

El juego está lleno de pizcas de humor, tanto en los diálogos como en lo que vamos viendo mientras jugamos. Hasta la jugabilidad es una broma en sí misma. Nos podemos engañar a nosotros mismos pulsando la pantalla como si fuera el Track’n Field o subir y subir de nivel con esperanzas de que el siguiente magikarp sea el triple de poderoso que el anterior, pero lo lleváis claro si esperáis que el azar no haga un 80% del trabajo. Tampoco se le puede decir que no a este planteamiento, porque encaja en todo el entorno absurdo de Magikarp Jump. Con todos los juegos de Pokémon ridículos que hemos visto en consolas (algunos protagonizados por Pikachu o Pichu son para darles de comer aparte) no esperábamos ver algo todavía “peor” en móviles. Y no se instalará tanto como Pokémon Go, pero merece que desconectemos con él durante unas horas.

Bonito hasta niveles insospechados

La última referencia que hacemos a Flappy Bird es por la estética. Recordaréis que en el juego del pájaro todo era un clon de escenarios de Super Mario Bros., con gráficos robados por doquier. Era cutre y se veía a primera vista. Pero los japoneses de The Pokémon Company se lo toman todo más en serio, y aunque es un juego tremendamente chorra tiene uno de los apartados visuales más bonitos y originales que hemos visto en la saga Pokémon. Todo tiene una carga de color enorme, con tonos pastel y colores que en algunos casos parecen diseñados con las pinturas que usan los niños en el colegio.

Lo mismo se puede decir del diseño de los personajes, muy divertido y simpático. Hay también mucha broma en el apartado artístico y si se está haciendo algún tipo de referencia humorística el propio juego acompaña visualmente para que todos sus elementos se encuentren en armonía. Los duelos de salto con el magikarp saltando son ridículos, pero bonitos, y el escenario personal que vamos personalizando es una delicia si queréis buscarle algún tipo de motivación a seguir jugando partida tras partida. Nosotros ya llevamos unos cuantos días (comenzamos a jugar 1 día antes en la versión japonesa) y aunque ya hemos bajado mucho el ritmo, aún lo cargamos de vez en cuando para no olvidarnos de lo adictivo del juego.

Más profundidad de la que imaginas

Aunque mientras estamos jugando hay un momento en el que empezamos a cansarnos y ver que todo lo que hay a nuestro alrededor no es muy interesante, en realidad el juego tiene mucho contenido. Además de la competición de saltos estaremos pendientes del salón de la fama donde irá quedando registro de todo lo que hacemos, podremos ir de tiendas en busca de distintos objetos y recogeremos objetos a lo largo de la partida. Por eso os decimos que hay más profundidad de la que parece en este juego de Pokémon. Tenemos bayas para potenciar nuestro progreso, la moneda de pago que no es necesario comprar porque la vamos consiguiendo con sudor y esfuerzo, así como los objetos que nos permiten personalizar el vivero que tenemos en propiedad.

Los entrenamientos también tienen variedad, si bien es verdad que resultan repetitivos, así que deberemos ir progresando para desbloquear nuevos y que así la partida no sea tan monótona. Y si lo vuestro es la conexión con otros jugadores el juego tiene integrado el acceso a Facebook, lo que nos permite hacer comparación con los saltos y partidas de nuestros amigos. No descartemos que si a The Pokémon Company le va bien a corto-medio plazo con Magikarp Jump también se integre algún modo de juego adicional que tenga más en cuenta la conexión entre distintos jugadores. Esta, sin duda, podría ser una buena idea de alargar la vida de este experimento viral protagonizado por el pokémon más absurdo del mundo.

Magikarp competición

Trucos para terminar

No queríamos acabar el artículo sin daros algunos consejos y trucos para que progreséis mejor en Magikarp Jump. A nosotros nos ha encantado la posibilidad de evolucionar a un magikarp en gyarados, aunque a la hora de la verdad no sirve de nada y es inútil. Para ello tenéis que subir a nivel 19, después intentar usar la piedra eterna hasta que se rompa por darle varias veces sobre la pantalla. A partir de aquí subís a nivel 20 y entonces se producirá la evolución. Como decimos, la experiencia de juego no cambia, pero si estáis enganchados y queréis verlo absolutamente todo es algo que deberíais hacer.

Además, podéis tener muchos más entrenamientos si alteráis la hora del reloj y la adelantáis para engañar al juego. Es el truco más viejo del mundo y lo hemos usado mil veces en otros títulos free to play, pero lo que nos dice la experiencia es que alguna actualización bloqueará esta idea para que ya no podamos volver a usarla. También avisamos de que hacer tantos entrenamientos puede llevar a que al final terminemos cansados del juego incluso antes de lo que estaba previsto.

Y no os olvidéis de que los diamantes no se tienen que comprar con dinero real obligatoriamente, sino que los iréis consiguiendo a lo largo de la partida. En realidad no es nada necesario comprarlos, porque la cantidad que obtendremos será más que suficiente. Lo mismo ocurre con las monedas. El juego está pensado para que juguemos tranquilamente y que todo el mundo lo disfrute gratis. Al fin y al cabo, es una propuesta viral, un juego de humor, algo que ha sido creado para que nos lo pasemos bien un rato y que no nos preocupemos de él a largo plazo. Eso es Magikarp Jump y si no lo habéis probado aún os recomendamos que lo hagáis.

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