Motorola Moto Z y el futuro de los Moto Mods

Motorola Moto Z

Motorola se ha pasado los últimos años intentando marcar diferencias. La compañía ha sido un símbolo en cuanto a la búsqueda de innovación. Lo han intentado todo para que se les saque de ese grupo voluminoso (cada vez más) de fabricantes que trabajan con Android y que no aportan “nada” significativo al mercado. Una vez llegaron a un punto donde crear un móvil más o menos potente ya no significaba algo especial vieron que lo que tenían que hacer era pasar a la innovación si querían seguir destacando. Porque el nombre de su empresa siempre ha sido respetado en el sector móvil, ¿pero hasta qué punto puede ser eso suficiente para mantener a flote un negocio que necesita atraer a la mayor cantidad posible de usuarios? Con el Motorola Moto Z van a hacer algo distinto.

Motorola Moto Z, reescribiendo los smartphones

En lo que tenemos que coincidir todos es en que Motorola ha hecho un gran trabajo a la hora de conseguir crear un entorno respaldado por potencia y calidad. Sus móviles quizá no juegan en la misma línea que los de Samsung, pero son suficientemente eficientes como para que tengan un gran éxito entre los usuarios. Apuestan, en tiempos recientes, por la innovación, y eso es más de lo que se puede decir de los supuestos líderes del mercado. Su última joya es el Moto Z, que se trata de un terminal con el cual se puede concluir en que reinventan la tecnología móvil sin ningún tipo de dificultad.

Cuando la marca comenzó a trabajar en el móvil se planteó dos cosas claras: querían que su nuevo smartphone pudiera destacar en el diseño para sorprender a quienes habían dicho que Motorola estaba anclada en conceptos pasados. Eso significaba que el móvil tendría que ser más ligero, pero también más delgado que cualquiera de los modelos en los que habían trabajado con anterioridad. Pero había un problema en conseguir esto: era posible que otros de los rasgos característicos de sus dispositivos se vieran afectados y que la experiencia no cumpliera con las expectativas. ¿Cómo conseguir que la duración de la batería siguiera siendo buena sin que tuvieran que tirar por tierra los ambiciosos planes a los que habían dado forma sobre el papel? Tenían que conseguirlo.

Una misión “casi” imposible

Con este panorama por delante los diseñadores y técnicos de Motorola tenían que pensarse mucho el cómo llevar a cabo este proyecto. Necesitaban darle una vuelta a la forma que tendría el móvil, sobre todo su interior, para asegurarse de que resultaba viable el cambio de dimensiones y que al mismo tiempo no se sacrificaba nada. En el camino el problema es que se encontraron otros obstáculos con los que no habían pensado inicialmente. Y eso desmoralizó mucho al equipo de la compañía. Vieron que el tamaño que le querían dar a su móvil, así como el modelo de procesador en el que habían pensado, serían factores que jugarían en contra y que acabarían provocando un sobrecalentamiento en el dispositivo. Dado que nadie quiere tener en sus manos un móvil que queme cuando llevemos hablando 10 minutos, Motorola tuvo que seguir pensando.

Cámara del Moto Z

Antes de dar respuesta al problema de la batería intentaron solucionar lo que les había ocurrido con el sobrecalentamiento. Principalmente porque si no solucionaban eso no podrían seguir adelante. La solución llegó en forma de una idea basada en un sistema de enfriamiento líquido. Esta idea, ya utilizada en otro tipo de tecnología y sistemas, se aplicaba bien al entorno del smartphone de Motorola y permitía que la temperatura del móvil no fuera excesiva. En cuanto lo probaron vieron que el procesador podía estar al máximo nivel de revoluciones sin que se produjera un aumento en la temperatura. Ese obstáculo lo habían superado con creces.

Todavía quedaba el tema del tamaño. Tenían que ahorrar dimensiones por todos los medios, así que comenzaron a buscar formas de reducir las dimensiones de los componentes. Lo primero que hicieron fue cambiar las antenas 4G y rediseñar todo el interior. Podemos ver las tripas del móvil como un puzle que fueron reorganizando con la intención de que todo encajara de manera óptima. Se esforzaron para que la señal del móvil fuera eficiente en todo momento y que las antenas no produjeran ningún tipo de problema en el rendimiento.

Y llega la batería

El Moto Z es un móvil ambicioso y necesita ofrecer lo mejor a los usuarios. Eso significa darles una batería que esté a la altura de las expectativas. Como decíamos antes, este fue uno de los primeros y grandes retos de crear el terminal, dado que debía cumplir con las exigencias del mercado y no ser un impedimento para el rediseño externo del móvil. Al final se solucionó, pero costó mucho tiempo y esfuerzo. Los ingenieros de la empresa tuvieron que jugar con un espacio de 5,2 milímetros y asegurarse de que la batería era de alto rendimiento. Llegaron a la conclusión de que la mejor opción era una batería de alta densidad, que les permitió ofrecer una gran capacidad al tiempo que solo usaban 3,3 milímetros del espacio que les habían conferido. Y eso les dio más posibilidades de ajustar otros de los elementos internos del dispositivo.

Incorporaron una pantalla AMOLED muy delgada que aportaba un rendimiento energético superior a la media y se aseguraron de que la carcasa realizase un buen trabajo a la hora de englobarlo todo. Por ello optaron por acero inoxidable que les permitió conseguir dos cosas. La primera: mantener un peso más ligero del que han hecho gala otros de sus móviles. Y la segunda: ser hasta un 85% más resistentes que los terminales de la competencia con los que rivaliza de una forma directa.

Así son los Moto Mods

Los Moto Mods son la última idea revolucionaria de Motorola para que personalicemos nuestro móvil con libertad mientras aprovechamos multitud de funciones adicionales. ¿Por qué llenar el móvil de características que los usuarios quizá nunca usen en la vida? Eso es lo que se plantea el fabricante, que prefiere que esas características sean de quita y pon y que las podamos adquirir dependiendo de cuáles sean nuestras necesidades reales. Los Moto Mods son imanes que se adhieren al móvil y que habilitan funciones como proyector, altavoz o sistema de batería adicional.

Motorola sabía que el mercado smartphone había estado, hasta ahora, muy limitado por el producto que se compra en la tienda y que luego se queda estático. Ellos querían cambiar esto por medio de la eliminación de barreras. Pero tenían que hacerlo con un proceso fluido y natural que permitiese cambiar de Moto Mod en cualquier momento sin ningún tipo de complicación. Por eso pensaron en los imanes, que ofrecen una conexión inmediata y que no requieren ningún tipo de reinicio en el móvil cada vez que cambiamos uno. Además, la creación de los Moto Mods permitía a Motorola colaborar más a fondo con empresas fabricantes de gran experiencia en sus respectivos sectores. Comenzaron eligiendo a nombres del estilo de JBL e Incipio para ir ofreciendo las primeras experiencias de calidad a los usuarios y a partir de ahí confían en que cada vez haya más mods que resulten irresistibles.

El apoyo de los desarrolladores

Pero aunque los Moto Mods han comenzado contando con la participación de fabricantes de renombre, la compañía tiene esperanzas de que no sean los únicos que trabajen con su particular sistema de accesorios. Creen que los Moto Mods representan un mundo gigantesco de opciones y posibilidades. Ven en él la forma de derribar barreras y de que el móvil se convierta en un acompañante de los usuarios que perdure más allá de uno o dos años de uso. Apuestan por este concepto como la mayor innovación y confían en que tenga un buen rendimiento gracias a que despierte la confianza de los desarrolladores.

Moto Mods

Quieren y ya se están esforzando con ello, que los desarrolladores creen sus propias ideas y experiencias, que hagan prototipos y que los enseñen al mundo para que ellos les den su apoyo. Están totalmente abiertos a escuchar recomendaciones, a recibir consejos y proyectos que encajen dentro del programa de desarrolladores. Para ellos es clave que los expertos y los genios que tengan ideas puedan darles rienda suelta y conseguir materializar sus proyectos de una manera muy eficiente. Dice Motorola que para que estos resultados se puedan alcanzar con precisión están compartiendo el kit de desarrollo interno que usan ellos para que le saquen partido de forma completa y sin que se produzca ningún tipo de diferencia en los procesos. El kit de desarrollo recibe el nombre completo de Moto Mods Development Kit (MDK) y se puede conseguir en la página de desarrolladores de Motorola, aunque de momento solo en Estados Unidos.

Conclusión

Este es el futuro de los smartphones de Motorola en el sector Android, un dispositivo flexible y voluble, que permitirá que todos los usuarios puedan disponer de tecnología alternativa a la actual. La empresa se ha cansado de ver cómo todos sus rivales hacen lo mismo una y otra vez y ellos, aunque no saben si les va a salir bien, quieren marcar diferencias con un móvil más sencillo, más ligero, más pequeño y funcional. Pero más allá de las dimensiones, que se han ajustado sin que esto haya significado un problema para la batería, lo más importante de este dispositivo es que va a cambiarlo todo con los Moto Mods. Lo único que nos preocupa es que estos accesorios pasen desapercibidos y que no se usen tanto como podríamos esperar, pero si Motorola hace un buen trabajo de marketing no nos cabe duda de que se acabarán convirtiendo en una idea muy habitual entre todo tipo de personas. Por innovar y por arriesgarse merecen, al menos, nuestro voto de confianza.

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