
El MWC tiene la virtud, entre otras, de proporcionarte agradables sorpresas a la vuelta de cada stand. Puedes encontrarte fabricantes, tecnologías y gadgets de todos los países de mundo. Y si hablamos de smartphones teníamos que llegar a Japón.
Seguramente nunca habrías leido nada sobre Freetel, una empresa japonesa, fabricante de teléfonos móviles que son bastante asequibles en su país de origen y proporcionan la calidad del diseño y la fabricación japonesa en sus dispositivos.
Nos centraremos en un solo dispositivo, de su amplio catálogo, se trata del Samurai Kiwami, un phablet de 6 pulgadas con pantalla QHD. La resolución alcanza los 2K y con una batería de 3,400mAh garantizan una autonomía de casi día y medio. Es compatible con la tecnología de carga rápida por lo que no tomará mucho tiempo para cargarse completamente.

Su procesador es un octa-core (Mediatek MT6795 Helio X10) a 2 Ghz acompañada de una GPU PowerVR G6200. En cuanto a temas de memoria, el Kiwami va sobrado con 3Gb de memoria RAM y 32 Gb de ROM, además de poder extender la memoria con tarjetas microSD.

En el apartado de conectividad cumple perfectamente con bandas GSM 850/900/1800/1900 en 2G / 3G y 4G. Wi-Fi 802.11 a/b/g/n/ac y Bluetooth 4.1. En la fotografía sorprende con una cámara posterior de 21 Mpx (flash dual led) y una frontal de 8 Mpx. Hemos tenido la oportunidad de probarla, y los resultados son nítidos y claros.
No hemos podido confirmar si el Android 5.1 será actualizable en breve a 6.0, aunque se agradece que la capa de personalización es bastante suave y nada intrusiva por lo que hemos podido comprobar. Tiene algunas aplicaciones japonesas de serie, pero el terminal se ofrece rooteado de origen con lo que no tendría que haber problema en desinstalarlas.
El diseño destaca por sus líneas curvadas de los laterales y el aluminio pulido de su construcción. El acabado cristal de su parte posterior es francamente bonito.
Estamos ante un terminal potente, capaz de hacer frente a los móviles de gama alta de otras compañías. Es una lástima sin embargo, que no tenga distribución en nuestro país, aunque recientemente haya desembarcado en EE.UU, detalle poco habitual de un mercado japonés bastante cerrado a vender sus dispositivos fuera del sol naciente.