iPhone 7 vs Samsung Galaxy S7, la comparativa definitiva

Apple vs Android

Si no habéis estado escondidos debajo de una roca seguro que os habéis enterado de que la manzana mordida (nuestra “querida” competencia) ha presentado en las últimas horas el iPhone 7 y su modelo Plus. Es la noticia del día y lo que está protagonizando titulares. Ocurre lo mismo cuando Samsung presenta sus novedades, así que dejemos que Apple tenga su momento de gloria. Esto no implica que no vayamos a aprovechar para realizar una comparativa de lo que ofrece el nuevo iPhone en comparación a lo que garantiza el Galaxy S7 de Samsung. Y así podremos ver cuál está más preparado para dominar el mercado. Seremos objetivos y respetaremos la imagen de nuestro rival, aunque sea por mantener las formas en este emocionante enfrentamiento.

Diferencias a primera vista

Estábamos pensando en “entrar a matar” para que veáis que las especificaciones técnicas del nuevo iPhone están muy por debajo de lo que nos encontramos en la propuesta de Samsung. Pero vamos a dosificar todo lo que tenemos que decir y lo iremos desgranando en las próximas líneas. Solo os podemos decir, a modo de spoiler, que después de leer esta comparativa os van a quedar pocas ganas de reservar el nuevo terminal de Apple. Y con eso ya lo hemos dicho todo.

Pero comencemos por la pantalla. Hablamos del modelo “normal” en ambos casos. El dispositivo de Apple ofrece un tamaño de 4,7 pulgadas, moderada y tradicional en cuanto a dimensiones. Pero su problema no es tanto el tamaño, sino la densidad de píxeles que proporciona, así como su resolución. En un mercado donde los usuarios siempre buscan lo mejor, no se puede decir que el móvil de Apple lo represente. La resolución es de 1334 x 750 píxeles, mientras que la pantalla del Samsung Galaxy S7, que es de un tamaño de 5,1 pulgadas, ofrece unas dimensiones de 2560 x 1440 píxeles. A esto hay que añadir que la densidad de píxeles del iPhone se establece en 326 ppp, algo que queda muy atrás en comparación a lo que nos encontramos en el terminal de Samsung, donde la densidad llega a nada más y nada menos que 577 ppp. Esta diferencia drástica en la pantalla ya es algo que deja claro que Apple podría haberse rascado mucho más el bolsillo a la hora de mantener satisfechos a sus usuarios, algo en lo cual Samsung siempre deposita un interés especial.

Las diferencias en el procesador están abiertas al debate. Al trabajar Apple con tecnología propia es difícil llegar a saber hasta dónde llegan exactamente sus límites, así como conocer cuáles son los aspectos que suelen quedarse en segundo plano y que no están tan optimizados. La empresa del iPhone continúa mejorando su procesador, que en este caso es la versión A10, siendo de cuatro núcleos. Ellos dicen que es espectacular, pero nosotros lo único que podemos cerciorar es que es mejor que la edición anterior, algo que por otra parte es cuestión de lógica. En el móvil de Samsung tenemos un procesador Exynos 8890 de ocho núcleos fijado en una frecuencia de 2,3GHz, un componente que conocemos bien, que hemos visto rendir a un buen nivel y que sabemos hasta dónde puede llegar. Como indicamos, hay mucha ambigüedad en la comparación de procesadores, por lo que no será algo que desarrollemos. Que cada cual saque sus propias conclusiones.

Nuevo iPhone 7

Otros componentes importantes

En memoria de almacenamiento Apple ha hecho, en este 2016, una “bajada del burro”. La realidad es que ya le tocaba, porque seguir lanzando móviles con 16GB era prehistórico. Seguro que han dejado este modelo porque con iOS 10 ya cubrían tanto espacio de la memoria que era imposible usar el móvil. Apple ofrece ahora tres niveles de memoria interna, comenzando en 32GB para el modelo menor, pasando a 128GB en el medio y llegando hasta 256GB en la versión más avanzada. Hay que quitarse el sombrero, porque han metido 256GB en un móvil sin despeinarse. Eso sí, para el que los quiera. Porque muchos preferimos una menor cantidad interna y la posibilidad de expandirla con microSDs de la cantidad que nos venga en gana. El Galaxy S7 se vende en 32GB o 64GB y tiene microSD de hasta 256GB igualando la marca, pero proporcionando más facilidad de uso.

La RAM es otra de esas cosas que dan pereza comparar, porque Apple va totalmente a su aire. Ni la dice, ni profundiza en cómo puede ser que 2GBs ofrezcan ese nivel de rendimiento. Los 4GB del Galaxy van igual de bien, así que será algo que dejaremos en tablas.

Cuestión de cámaras

Apple ha mejorado la cámara del iPhone 7 y eso les honra, porque nunca ha sido una de las principales características de este móvil. Pero tampoco han creado la cámara definitiva aunque ellos insistan en que sí. Tiene un sensor trasero de 12 megapíxeles con f/1.8 como apertura y la del Galaxy es de los mismos megapíxeles pero con una apertura ligeramente inferior de f/1.7. Nada que nos haga llevarnos las manos a la cabeza. En el sensor frontal el iPhone gana al Galaxy en un par de megapíxeles, dado que tenemos 7 por un lado y 5 por el otro. Pero seguro que vuestros selfies ni siquiera lo notan.

Resistencia al agua

Cuando Samsung se sacó de la manga el darle importancia a todo el tema de la resistencia al agua hubo muchas personas que hicieron comentarios respecto a cómo se habían inspirado en Sony y los Xperia. Como amigos del entorno Android era algo lógico y aunque siempre había sido un concepto exclusivo de la empresa japonesa Samsung quiso probar suerte. El público respondió con buenas impresiones y dejó claro que a todo el mundo le gusta saber que su móvil puede resistir el contacto con el agua, puesto que siempre hay momentos en los que por cosas de la vida podemos terminar con el teléfono mojado. Sabiendo que son dispositivos de un precio tan elevado cualquier factor de seguridad adicional es muy bienvenido.

Por eso cuando Apple ha anunciado que ha incorporado resistencia al agua y al polvo en el iPhone 7 no hemos podido esbozar una sonrisa. ¿Quién copia a quién ahora? Apple ha buscado rasgos que pudieran ayudar a que su nuevo móvil protagonice titulares en la prensa y ha determinado que la resistencia al agua era una de las mejores cosas que podían llegar a implementar. Habréis visto que en los periódicos se anuncian cosas como “Apple presenta el iPhone 7 con resistencia al agua”. Era lógico, es un gancho en el que Apple confía para atraer al público, pero lo cierto es que no es tan innovador como se podrían haber imaginado. Primero, porque como decíamos Sony lo lleva haciendo durante años. Y segundo, porque Samsung también lo ha incorporado de forma reciente.

Y lo mejor de todo para nosotros, para regocijarnos un poco, es que la resistencia que ha conseguido el iPhone 7 en los exámenes pertinentes llevados a cabo por los organismos de rigor es inferior a la del Galaxy S7. No demasiado menor, pero lo es, y eso nos encanta. El iPhone se lanza con resistencia IP67, mientras que la del Galaxy S7 es IP68. Esto significa que el Galaxy es un poco más resistente cuando lo sumergimos. En el caso del iPhone solo se le ha garantizado que seguirá funcionando si está en el agua un máximo de 30 minutos con una profundidad que no puede superar el metro (con el Galaxy es un metro y medio durante el mismo periodo de tiempo). Así que vemos que Apple lo ha intentado, pero se ha quedado a medias, porque es un poco feo eso de ni siquiera igualar a la competencia.

Valores definitorios

Samsung Galaxy S7

En términos generales el iPhone tiene algunas novedades que nos despiertan interés por mucho que estemos en el lado contrario de la calle. Hay que reconocer, siendo justos, que el cambio que ha realizado Apple en los auriculares ha sido bastante interesante. No sabemos cómo le saldrá la jugada, porque hay que esperar a ver la cara que se les queda a los usuarios cuando no encuentren la ranura de conexión, pero hoy por hoy es una de esas decisiones de diseño que estaban esperando a introducirse desde hace mucho tiempo. No sería raro si Samsung también opta por este cambio en el futuro, una vez hayan comprobado que es una buena decisión y que debería convertirse o no en el nuevo estándar entre los fabricantes.

En lo relacionado con el iPhone se ha cambiado la entrada de auriculares por un sistema que se enfoca al puerto Lightning, incluyéndose un adaptador por si tenemos auriculares de conexión clásica. La otra opción es comprar los AirPods, unos auriculares inalámbricos de lo más futuristas que quedan de muerte en los oídos. También cuestan un dineral, pasando de los 150 euros, pero no se puede negar que tienen un buen diseño. Pero como decimos, se trata de un movimiento radical que no sabemos si a Apple le saldrá bien o mal.

Por otro lado, el iPhone incorpora Apple Pay en las regiones donde está activo, mientras que en el Galaxy nos beneficiamos de Samsung Pay y Android Pay. Estas soluciones de pagos móviles aún están por desarrollar e implementar, puesto que no han encontrado todavía su sitio, así que no se puede hacer una comparativa entre ellas. En principio los usuarios del móvil de Apple tienen de sobra con lo que les ha tocado. Y para terminar, las medidas del iPhone sí son un poco inferiores a las del Galaxy, lógico teniendo en cuenta la diferencia de pantalla. El iPhone 7 tiene unas dimensiones de 138,3 x 67,1 x 7,1 milímetros y el Galaxy S7 las tiene de 142,4 x 69,6 x 7,9 milímetos. Los pesos son respectivamente de 138 y 152 gramos. Con todo esto en cuenta ya sabrás porqué creemos que seguirás usando Android en 2016. La duda ofende.

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